El estilo según FLEXFORM

Flexform ofrece una amplia colección de muebles para el hogar con un enfoque centrado en la producción de sofás, que representan el core business de la empresa. Pero a pesar de ser conocida internacionalmente por sus productos para la zona living, su oferta se extiende también al salón comedor y a los dormitorios. Un baluarte. La elegancia. Es la delgada línea de separación que establece los valores de una marca y define el espíritu de sus colecciones. El término lujo entendido como redundancia, la abundancia gratuita, el exceso, tiene poco que ver con Flexform. En cambio, es más acorde con la estética de la empresa el concepto de sobria elegancia que se traduce en formas básicas y materiales suaves, sin estridencias. El mundo de Flexform está hecho de buenas formas y de buen gusto, de amabilidad estética. Un sofá Flexform es a la decoración lo que un blazer azul, un tipo de chaqueta, a la ropa: un elemento sencillo, desestructurado, cuidadísimo en los detalles.

“Flexform es una pieza de historia en el mundo del mobiliario de diseño en Italia y el atractivo de nuestros productos atemporales sobrevivirá mucho tiempo, independientemente de los vaivenes de las modas.”       

El estilo Flexform está fundado en ciertos valores clave que tienen poco que ver con las modas. La consistencia del diseño que anula la fascinación por las modas que arrancan aplausos fáciles pero perjudican una apreciación duradera. La elegancia discreta y tranquilizadora de las colecciones de una belleza no ostentosa, de un encanto que desarmar, de líneas limpias y sencillas, donde el valor estético de la elegancia reside en lo que se resta, no en lo que se añade. La contemporaneidad de un tipo de diseño que no manifiesta a gritos –como prueba de la fuerza persuasiva de silencio–, sino que está lleno de expresión estética por el sentido de la proporción, por sus materiales, tejidos y acabados preciados que convierten cualquier configuración del living en un auténtico atolón de bienestar anímico. Un enfoque del diseño timeless, que consiste en una mezcla equilibrada y atemporal de refinada ligereza, nunca polvorienta. Un concentrado de sobriedad estética y moderación, un enfoque understated y evergreen. Y sobre todo el confort táctil y visual, esa sensación cálida y envolvente de protección que nota cualquiera que se abandone a un sofá Flexform, rodeado de un mondo cosy de objetos familiares –butacas, mesillas, complementos– que generan un íntimo efecto cocoon. En Flexform tenemos la misión de seguir manteniendo alto el listón de un producto de extremada calidad, conscientes de que, si habitar es un gesto estético, también la belleza de un sofá puede ayudar a incrementar la calidad de vida. La expresión Effortless Style –un estilo “sin esfuerzo”– define con precisión el sabor de las colecciones Flexform. Espacios mesurados, tranquilos y serenos con raros toques de color, iluminados por una palette Morandi armoniosa donde predominan los tejidos de lino, algodón y cachemir en tonos neutros marfil, arena mélange, gris cálido, los metales color champán y bruñidos, las pieles en color cuero, tabaco, miel, gris tórtola. El resultado global es un confort visual y táctil que nos hace sentirnos a gusto y nos seduce.

“Cada sofá es una constelación de funciones distintas.” Antonio Citterio.

Descansar, leer, ver la televisión, trabajar con el ordenador, telefonear o cenar. Alrededor de un sofá protagonista gira un ecosistema de productos que dialogan entre sí al unísono: chaise longue, butacas, mesa de centro o poufs crean una isla feliz, un auténtico oasis. Hacer que cualquiera se sienta seguro, como en su casa, en un sofisticado nesting-refuge significa haber comprendido plenamente el significado de la vivienda contemporánea. Se deja paso a un nuevo fenómeno social que le da razón a Flexform, porque busca caracterizarse más por la elegancia que por el lujo. En efecto, está creciendo en el mundo un tipo de público lux-immune, acomodado, refinado, nunca llamativo, al que le gusta estar rodeado de cosas hermosas no para aparentar, sino para ser. Este es el público de Flexform.

“Nuestro cliente es exigente y siente la necesidad de destacar y, como Flexform, percibe que la única manera de destacar es demostrar que es tan elegante de forma innata que solo precisa rodearse de unas pocas piezas, pero muy cuidadas.”    

“El rasgo común de todos los productos Flexform es que son fácilmente reconocibles, diseñados para el uso diario y siempre fáciles de utilizar.” - Antonio Citterio.